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Consejos basados en la experiencia

Martes, mayo 31st, 2011 by

Si conociera el secreto del éxito tened por seguro que lo compartiría con vosotros, pero como no es así tan sólo puedo contaros algo de mi experiencia profesional por si a alguno le sirve aprender de los errores ajenos. No son casos de éxito lo que os voy a contar, sino condiciones de trabajo que influyeron en el resultado de los proyectos informáticos en los que he participado.

Llevo más de 28 años dedicado a la informática profesional donde he hecho de todo. Desde reparar ordenadores mucho antes de que se inventaran los PC (es decir, aquellos ordenadores en los que había que meterse literalmente dentro para poder arreglarlos, o cuanto menos tumbarse bajo ellos como si de reparar un coche se tratara) hasta desarrollar software haciendo funciones tanto de programador como de analista, jefe de proyectos…. He llegado a ocupar cargos de cierta relevancia como son los de Jefe de Servicio de Informática y Responsable de Seguridad de los Datos. También la docencia ha formado parte importante de mi actividad profesional.

En esta ya larga vida profesional he participado en multitud de proyectos informáticos, tanto en la empresa privada como en la pública (incluso en las dos a la vez), han sido proyectos de distinta magnitud y complejidad, con equipos de trabajo dispares, ocupando cargos diferentes y con desiguales remuneraciones.

El caso es que en mi reciente quincuagésimo primer aniversario de vida he estado rememorando lo que ha sido mi vida en muchos aspectos, uno de ellos el profesional (del sexual hablaremos otro día), y he llegado a varias conclusiones que seguidamente expongo por si a alguien le puede servir mi experiencia. Quiero insistir en que que se trata de mi experiencia propia y personal y que probablemente no sea extrapolable a otros profesionales del mismo ámbito. Ahí van mis conclusiones:

  • La mayor parte de mis éxitos laborales se han dado en mis proyectos en y para la empresa privada, mientras que los fracasos abundaban en los proyectos que llevé a la práctica en o para la Administración pública.
  • Los proyectos en los que participé han sido de diversa magnitud -algunos bien gordos- y los mejores resultados se han dado en los proyectos de tamaño y complejidad mediana.
  • Los equipos de trabajo de los proyectos en los que me he visto involucrados han sido de tamaños dispares, siendo los más pequeños los más satisfactorios. De hecho, y perdonan la inmodestia, todos los proyectos que he realizado yo solo (y no todos eran necesariamente pequeños) han sido coronados por el éxito.
  • En relación con la composición de los equipos de trabajo, los más provechosos han sido aquellos en los que la presencia femenina era más abundante.
  • Si en el equipo de trabajo abundaba el personal funcionario, el fracaso estaba asegurado.
  • He ocupado distintos puestos en los múltiples proyectos en que participé, y mis mayores éxitos se han producido cuando ocupaba el cargo de jefe de proyecto, mientras que los fracasos se daban principalmente en los extremos, es decir, trabajando como programador o interviniendo como director del departamento.
  • A pesar de ser una persona muy metódica, he trabajado a veces de forma caótica, es decir, sin aplicar ninguna clase de metodología, pero también siguiendo formalismos y métodos. Como mejor me ha ido ha sido siguiendo metodologías rígidas (a veces creadas ex profeso para la empresa en la que trabajaba) en lugar de otras abiertas y adaptables.
  • Los resultados de los proyectos han sido más satisfactorios cuando el cliente era externo en lugar de ser la propia empresa en la que trabajaba la receptora de los trabajos.
  • He participado en proyectos trabajando por cuenta ajena, y también por cuenta propia, siendo en este segundo caso en el que más éxitos he tenido.
  • He trabajado en proyectos en los que he sido convenientemente remunerado, en alguno incluso más de la cuenta, pero en otros lo hice sin ánimo de lucro, siendo en estos últimos en los que el éxito siempre estuvo presente.

Como decía más arriba, estas conclusiones son exclusivamente fruto de mi experiencia, pero quiero ponerlas a disposición de todos los gestores de proyectos por si les puede servir de algo. Así, en el siguiente párrafo resumo las condiciones que han de darse para que el resultado de un proyecto TIC sea el deseado:

“Si bien nunca se puede garantizarse a priori el éxito de un proyecto TIC, pueden considerarse factores críticos de éxito los siguientes: participad en proyectos de tamaño y complejidad medios, en los que los equipos de trabajo sean pequeños y sin personal funcionario, que estos equipos estén integrados preferentemente por mujeres (siempre y cuando no se entremezclen asuntos sentimentales), trabajar siguiendo estrictamente una metodología rígida, llevad las riendas del proyecto pero sin ocupar un cargo de responsabilidad en la empresa, a ser posible trabajando por cuenta propia. Pero sobre todo y principal, evitad todo tipo de relación con la Administración pública y no cobréis ni un euro por el trabajo realizado.”

Quiero aclarar que cuando califico de fracaso algún proyecto no quiero decir que este no se haya concluido, sino que no se ha cumplido alguno de los requisitos imprescindibles para el éxito: que el resultado del proyecto no tenga la calidad adecuada, que no se haya ejecutado en el tiempo previsto o que el coste haya superado el inicialmente presupuestado.

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